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Vol. 115. Núm. 4.
Páginas 374-386 (Abril 2024)
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Dietas populares y su impacto en la piel. Una revisión narrativa
Popular Diets and Skin Effects: A Narrative Review
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M. Mansilla-Poloa,b, J. Piquero-Casalsc, D. Morgado-Carrascod,e,
Autor para correspondencia
morgadodaniel8@gmail.com

Autor para correspondencia.
a Servicio de Dermatología, Hospital Universitario y Politécnico La Fe, Valencia, España
b Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe), Valencia, España
c Dermik, Clínica Dermatológica Multidisciplinar, Barcelona, España
d Servicio de Dermatología, Hospital Clínic de Barcelona, Universitat de Barcelona, Barcelona, España
e Servicio de Dermatología, Hospital de Figueres, Fundació Salut Empordà, España
Contenido relaccionado
Actas Dermosifiliogr. 2024;115:T374-T38610.1016/j.ad.2023.10.044
M. Mansilla-Polo, J. Piquero-Casals, D. Morgado-Carrasco
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Tablas (5)
Tabla 1. La obesidad como enfermedad sistémica
Tabla 2. Características de diversas dietas populares
Tabla 3. Estudios sobre el impacto de la dieta cetogénica en diversas dermatosis
Tabla 4. Estudios sobre el impacto del ayuno intermitente en diversas dermatosis
Tabla 5. Estudios sobre el impacto de la dieta mediterránea en diversas dermatosis
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Resumen

Se han popularizado diversas dietas para perder peso, incrementar la capacidad física y para el manejo de múltiples enfermedades crónicas: cardiovasculares, neurológicas o cutáneas. Destacan la dieta cetogénica y el ayuno intermitente, con resultados prometedores en la medicina tradicional y deportiva. Además, la dieta mediterránea se ha consolidado como una forma de alimentación de impacto positivo muy significativo en la salud. Otras dietas populares son la dieta «paleo», la dieta vegana y la libre de gluten. La dieta cetogénica, el ayuno intermitente y la dieta mediterránea aportan resultados favorables en dermatosis inflamatorias como la psoriasis, dermatitis atópica, hidradenitis supurativa o acné. La dieta mediterránea podría actuar también como factor protector para el desarrollo de algunas neoplasias cutáneas. En este artículo presentamos una revisión del papel de diversas dietas populares en el manejo de dermatosis.

Palabras clave:
Dieta cetogénica
Ayuno intermitente
Dieta vegana
Dieta mediterránea
Dieta libre de gluten
Dermatología
Abstract

Numerous diets for losing weight, building strength, and managing a range of cardiovascular, neurologic, and skin diseases have become popular in recent years. The ketogenic diet and intermittent fasting in particular have shown promising results in clinical and sports medicine. The Mediterranean diet, in turn, is widely recognized for its numerous health benefits. Also popular are the paleo diet and vegan and gluten-free diets. Positive effects on inflammatory conditions, such as psoriasis, atopic dermatitis, hidradenitis suppurativa, and acne, have been observed in patients who practice intermittent fasting or follow ketogenic or Mediterranean diets. This last choice may also protect against certain skin cancers. We review the role of several popular diets in the management of skin disorders.

Keywords:
Ketogenic diet
Intermittent fasting
Vegan diet
Mediterranean diet
Gluten-free diet
Dermatology
Texto completo
Introducción

La obesidad es una enfermedad sistémica caracterizada por inflamación crónica de bajo grado (tabla 1)1-3 y constituye una de las enfermedades no transmisibles más prevalentes en el mundo. En los Estados Unidos, se ha duplicado en las últimas décadas, alcanzando una prevalencia del 40% en los adultos y se estima que llegará al 50% en el año 20304. En España su prevalencia actual en adultos ronda el 17%. La obesidad se asocia a un aumento de marcadores inflamatorios, como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), la proteína C reactiva (PCR) y múltiples citocinas, como las interleucinas (IL) 6 y 18. El tejido adiposo libera numerosos mediadores proinflamatorios como adiponectina, leptina, angiotensina II, resistina, visfatina e IL-65. La obesidad también puede ser considerada un trastorno inmunológico, ya que se asocia a una reducción de la capacidad inmunitaria, con alteraciones en la función de los neutrófilos, monocitos, linfocitos y macrófagos5. Por otra parte, se encuentra relacionada con ciertos tumores (como el de endometrio o el colorrectal), enfermedad cardiovascular y alteraciones en la microbiota2,3. Dada la compleja fisiopatología de la obesidad y su asociación con aumento de mediadores proinflamatorios, hormonas y alteraciones inmunológicas, no es sorprendente que cerca del 50% de los pacientes obesos presenten alteraciones cutáneas6.

Tabla 1.

La obesidad como enfermedad sistémica

Alteración  Mecanismo fisiopatogénico 
Inflamación crónica de bajo grado  Incremento de TNF-α, PCR, IL-6, IL-18, adiponectina, leptina, angiotensina II, resistina y visfatina, entre otros 
Alteraciones endocrinas  Aumento de los niveles de insulina, cortisol, epinefrina y hormona de crecimiento 
Disrupción inmunitaria  Reducción de la capacidad inmunitaria de los neutrófilos, monocitos, linfocitos y macrófagos 
Predisposición a ciertos cánceres  Incremento de mediadores inflamatorios de forma crónica, aumento de factores de crecimiento, alteraciones hormonales 
Aterosclerosis y enfermedad cardiovascular prematura  Depósito lipídico en íntima de arterias e incremento de mediadores inflamatorios 
Alteración en microbiota intestinal  Aumento de microorganismos patógenos y disminución de bacterias comensales protectoras 

IL: interleucina; PCR: proteína c reactiva; TNF- α: factor de necrosis tumoral-alfa.

En los últimos años han proliferado un conjunto de dietas que tienen por finalidad la pérdida de peso, pero también el incremento de las capacidades físicas y el manejo de diversas enfermedades crónicas, ya sea cardiovasculares, neurológicas o cutáneas. Dentro de estas dietas destacan la dieta cetogénica y el ayuno intermitente, con resultados muy prometedores en el campo de la medicina tradicional y deportiva7,8. Además, la dieta mediterránea se ha consolidado como una forma de alimentación saludable que puede tener un impacto positivo muy significativo en la salud9. Otras dietas que se han popularizado son la dieta «paleo», la dieta vegana y la libre de gluten (tabla 2).

Tabla 2.

Características de diversas dietas populares

DietaComposición nutricional  Alimentos 
Cetogénica  Cetogénica clásica  60% grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, 30% proteínas, 10% hidratos de carbono  Frutos secos, aceite de oliva, aguacate, aceitunas, pescado azul, carnes, huevos 
  Paleolítica  No porcentajes claramente definidos. Más proteínas que la cetogénica clásica  Sin alimentos elaborados. Tubérculos, semillas, frutos secos, carne, pescado, insectos 
  Dieta Atkins  No porcentajes claramente definidos. Más proteínas que dieta cetogénica y menos grasas  Permite alimentos procesados. Limita consumo de grasas en favor de proteínas 
Ayuno intermitente  12:12a  En general, proporciones habituales  Alimentos habitualesSe describen 4 tipos de ayuno intermitente: prohibición total de alimentos, restricción a agua, restricción a fluidos o restricción a <500 kcal 
  16:8     
  20:4     
  23:1     
  24:24     
  36:12     
  120:48     
Mediterránea  43% hidratos de carbono, 37% grasas, 15% proteínas  Aceite de oliva virgen extra, cereales integrales, frutos secos, aceitunas, frutas y verduras, pescado azul, carnes blancas, vino tinto   
Dieta libre de gluten  En general, proporciones habituales  Frutas, verduras, alubias, semillas, frutos secos no procesados, huevos, carnes no procesadas, lácteos bajos en grasasEvitar: trigo, cebada, centeno, kamut, espelta, triticale, bulgur   
Vegana  56% hidratos de carbono, 29% grasas, 14% proteínas  Frutas, verduras, legumbres, cereales, patatas, frutos secos, semillas, aceites   

kcal: kilocalorías.

a

La combinación de números representa las horas en las cuales se realiza ayuno: horas en las cuales se realiza la alimentación. Por ejemplo, 16:8 alude a 16 h en ayuno frente a 8 h de donde está permitida la alimentación.

A continuación, revisaremos el impacto de estas dietas populares en la piel y en las enfermedades cutáneas.

Material y métodos

Se realizó una revisión narrativa de la literatura. Durante mayo y junio del 2023 realizamos búsquedas en Medline y Google Scholar con los términos «dietas», «alimentación», «piel», «dermatosis», «paleo», «ayuno», «ayuno intermitente», «dermatosis», «cetosis», «cetogénica», «paleo», «gluten», «dieta vegana», «psoriasis», «acné», «dermatitis atópica», «hidrosadenitis supurativa». Se realizó esta búsqueda en castellano y en inglés. Los artículos se cribaron según su resumen y se seleccionaron según su relevancia tras la lectura de los estudios. Dos autores (MMP y JPC) realizaron la búsqueda, selección de los artículos y redacción inicial de este manuscrito. Un tercer autor (DMC) completó la búsqueda y la redacción final del manuscrito.

Dieta cetogénica y ayuno intermitente

La dieta cetogénica consiste en la restricción de alimentos ricos en hidratos de carbono (a menos de 30-50 g/día), como cereales, alimentos ultraprocesados y azúcar, en favor de una alimentación basada en proteínas y grasas saludables como grasas monoinsaturadas (nueces, aguacate y aceitunas) y poliinsaturadas (pescado). Existen múltiples variaciones de esta dieta, como la dieta Atkins, la dieta Atkins modificada (60% de grasas, 30% de proteínas y 10% de hidratos de carbono) y la dieta de bajo índice glicémico, entre muchas otras7. El objetivo de la dieta es inducir cetosis para obtener la energía requerida de los ácidos grasos almacenados en el cuerpo.

El ayuno intermitente consiste en la abstinencia voluntaria de comida o líquidos durante un periodo. Debe diferenciarse de la inanición, la cual produce una falta de nutrientes esenciales y complicaciones graves. Existen múltiples formas de ayuno, las más frecuentes son ventanas de 12 h de ayuno, de 16 h de ayuno (y un espacio de 8 h para ingerir alimentos), 23 h de ayuno (y una hora para comer), 24-24 (24 h de ayuno seguidas de 24 h con alimentación habitual, 36-12 (36 h de ayuno, seguidas de 12 h con periodos de alimentación) y 5:2 (2 días de ayuno, seguidas de 5 días con alimentación habitual, entre muchos otras7,10. El ayuno intermitente mayor de 12 h induce la metabolización de ácidos grasos y la producción de cetonas10.

Efectos adversos y contraindicaciones de la dieta cetogénica y del ayuno intermitente

Entre los efectos adversos de estas dietas figuran la deshidratación, letargia, hipoglucemia, acidosis, trastornos hidroelectrolíticos y gastrointestinales8. En los últimos años, se han descrito múltiples casos de prurigo pigmentosa relacionados con dietas cetogénicas, incluso popularmente se le ha denominado «keto rash». Se caracteriza por pápulas o placas (o incluso vesículas) pruriginosas y eritematosas localizadas en el tronco o cuello, que evolucionan a placas hiperpigmentadas retiformes (fig. 1). El aspecto es característico, pero el diagnóstico puede ser muy difícil en fases iniciales (fig. 2). El cuadro clínico se desarrolla aproximadamente un mes (con un rango de 6 días a 4 meses) tras el inicio de una dieta cetogénica estricta. El tratamiento más frecuentemente indicado son las tetraciclinas. La hiperpigmentación postinflamatoria es una complicación observada en la mayoría de los pacientes11.

Figura 1.

Prurigo pigmentosa, keto rash. Múltiples pápulas eritematosas coalescentes de aspecto retiforme en la espalda. Se observa en la zona lumbar la presencia de placas hiperpigmentadas de conformación retiforme. La paciente presentaba un desorden alimenticio y estaba en tratamiento por depresión. Se observó una resolución completa del prurito y de las placas eritematosas tras el tratamiento con doxiciclina 100mg/día por un mes.

(0,11MB).
Figura 2.

Prurigo pigmentosa, keto rash. Placas eritematosas muy pruriginosas en la espalda dorsal. Nótese la sutil hiperpigmentación postinflamatoria reticulada en la zona dorsal central. La paciente seguía una dieta cetogénica estricta desde hacía 4 meses, con una significativa reducción de peso. El cuadro clínico remitió completamente tras la administración de doxiciclina 100mg/día por un mes, junto con el cese de la dieta.

(0,06MB).

Las contraindicaciones absolutas de la dieta cetogénica son las porfirias y el déficit de piruvato carboxilasa, un trastorno neurometabólico infrecuente caracterizado por retraso del desarrollo, acidosis metabólica y convulsiones recurrentes en la infancia8. Algunas contraindicaciones relativas incluyen algunas citopatías mitocondriales o el déficit de carnitina8. Así mismo, no es recomendable en mujeres embarazadas, lactantes o niños pequeños, o en pacientes con bajo peso, sepsis, insuficiencia hepática o pancreática, o con alteraciones graves del metabolismo lipídico7.

Efectos beneficiosos sistémicos de la dieta cetogénica y del ayuno intermitente

Los efectos beneficiosos de la dieta cetogénica y del ayuno intermitente se pueden dividir en efectos antiinflamatorios, con disminución de citocinas proinflamatorias como el TNF-α, la IL-6 y la supresión del inflamosoma NLRP3, clave en la activación de la IL-18; efectos metabólicos, como aumento de la adiponectina y leptina, disminución de la grelina, aumento de la sensibilidad a la insulina, disminución de la glucemia y de la insulina en ayunas, y de la hemoglobina glicosilada, y efectos neuronales, con aumento del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), e incremento de la plasticidad y regeneración neuronal7. La dieta cetogénica y el ayuno intermitente han mostrado resultados prometedores, aunque todavía en estudios preliminares, en el manejo de la diabetes, síndrome de ovario poliquístico, cáncer y de múltiples enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y respiratorias10,12.

Dieta cetogénica y ayuno intermitente en pacientes con cáncer

Una reciente revisión de la literatura con ensayos clínicos y estudios prospectivos de casos y controles y cohortes con amplia muestra reveló que la dieta cetogénica y el ayuno intermitente podrían ser útiles para optimizar las respuestas en pacientes con cáncer tratados mediante quimioterapia o radioterapia y podrían mejorar la calidad de vida estos individuos. Sin embargo, estos hallazgos requieren ser comprobados en ensayos clínicos de mayor tamaño para instaurar recomendaciones en la práctica clínica13.

El impacto de la dieta cetogénica y el ayuno intermitente en diversas dermatosis (tablas 3 y 4)

Tabla 3.

Estudios sobre el impacto de la dieta cetogénica en diversas dermatosis

Dermatosis  Autor, año  Tipo de estudio  Intervención  Hallazgos 
Psoriasis  Castaldo et al., 202112  Observacional, prospectivo y unicéntrico  30  Evaluación prospectiva de dieta cetogénica en psoriasis en placas  Los parámetros clínicos y bioquímicos mejoraron con la dieta cetogénica, así como el perfil metabolómico y el nivel de IL-2, IL-1ß, TNF-α, IFN-γ e IL-4 
  Castaldo et al., 202019  Ensayo clínico abierto de un único brazo  37  Pacientes con sobrepeso u obesidad y psoriasis en placas sin tratamientos previos. Se sometieron a dieta cetogénica agresiva con <500 kcal y <1,2 g/día de proteínas por 4 semanas, seguido de 6 semanas de dieta mediterránea  Mediana de reducción de peso de –12%. El 97% alcanzó un PASI 50 y el 65% el PASI 75. Mediana de reducción del BSA del 17,4% y una mejora de 13 puntos en el DLQI 
  Castaldo et al., 201618  Reporte de caso  Dieta hipocalórica cetogénica en paciente con psoriasis en placas y fallo secundario a adalimumab  Reaparición de respuesta a adalimumab con dieta cetogénica hipocalórica 
Hidradenitis supurativa  Yar et al., 202224  Reporte de caso  Dieta cetogénica sin hidratos de carbono y solo carne para el tratamiento concomitante de una paciente de 33 años con vulvovaginitis por Candida e hidradenitis supurativa vulvar concomitante  Respuesta clínica completa y mantenida a los 3 años de seguimiento 

BSA: superficie corporal afectada; DLQI: Dermatology Life Quality Index; HDL: lipoproteínas de alta densidad; IFN-γ: interferón gamma; IHS-4: Severity of International Hidradenitis Suppurativa Severity Score System; IL: interleucina; Kcal: kilocalorías; PASI: índice de la severidad del área de psoriasis; TNF-α: factor de necrosis tumoral alfa.

Tabla 4.

Estudios sobre el impacto del ayuno intermitente en diversas dermatosis

Dermatosis  Autor, año  Tipo de estudio  Intervención  Hallazgos 
Psoriasis  Almutairi et al., 201920  Observacional prospectivo poblacional  121  Observacional durante el Ramadán de 2019. Pacientes ≥18 años con psoriasis en placas  Reducción media del PASI de 4,36±3,22 al inicio del estudio a 3,51±1,26 al final del estudio, estadísticamente significativo. No hubo disminución del peso.Reducción significative de niveles plasmáticos de glucosa y triglicéridos, e incremento de niveles de colesterol HDL 
  Damiani et al., 201921  Observacional prospectivo multicéntrico  108  Observacional durante el Ramadán de 2019. Pacientes ≥18 años con psoriasis.  Disminución significativa en el PASI de -0,89±1,21. El uso de ciclosporina, anti IL-17 y anti TNF-α se asoció a menor PASI, mientras que el empleo de apremilast o fototerapia, a mayor PASI post-Ramadán. 
  Adawi et al., 201919  Observacional prospectivo multicéntrico  37  Observacional prospectivo de ayuno intermitente en pacientes con psoriasis y artropatía psoriásica  Disminución de psoriasis cutánea y de la artropatía psoriásica, así como de niveles analíticos de parámetros inflamatorios, ajustado por modelos multivariantes. Mediciones estandarizadas con escalas 
Hidradenitis supurativa  Damiani et al., 201923  Observacional prospectivo multicéntrico  55  Observacional durante Ramadán de 2019, para analizar su efecto en pacientes ≥18 años con hidradenitis supurativa.  El IHS4 disminuyó significativamente de 11,00±5,88 (antes del Ramadán) a 10,15±6,45 (después del Ramadán), con una diferencia media de -0,85±0,83 (p <0,0001). 
Dermatitis atópica  Rotter et al., 202225  Ensayo clínico unicéntrico comparativo  20  Durante la pandemia por coronavirus 19, se estudió el efecto del ejercicio físico, la hipnoterapia y el ayuno intermitente en pacientes con dermatitis atópica  Reducción del prurito, actividad de la enfermedad y mejoría de la calidad de vida en el grupo intervención. Mediciones estandarizadas con escalas. 

IHS-4: Severity of International Hidradenitis Suppurativa Severity Score System; IL: interleucina; TNF- α: factor de necrosis tumoral alfa; PASI: índice de la severidad del área de psoriasis.

Diversos estudios han mostrado que la dieta de restricción y el ayuno intermitente tienen un efecto antioxidante y antiinflamatorio, y podrían ser beneficiosos para la salud. Estudios en modelos animales sugieren que podría incluso disminuir el envejecimiento cutáneo14 y prolongar la supervivencia15. Un reciente ensayo clínico (n=45) mostró un aumento de la hidratación cutánea y optimización de la textura de la piel en el grupo sometido a ayuno intermitente. Además, estos individuos presentaron mayores niveles de felicidad y confianza16.

Psoriasis

Dada la documentada relación entre psoriasis, obesidad e inflamación crónica, cabe la posibilidad de que la dieta cetogénica, una de las intervenciones más efectivas para la reducción de peso y de los marcadores de inflamación crónica, sea una alternativa efectiva en el manejo de esta dermatosis17,18. Un estudio prospectivo con 30 pacientes seguidos durante un mes mostró una disminución del índice de la severidad del área de psoriasis (PASI) de aproximadamente un 50%, junto a una reducción significativa del Dermatology Life Quality Index (DLQI), de las escalas de prurito y dolor en pacientes tratados mediante una dieta de restricción calórica, pero alta en proteínas, durante 4 semanas. Estos individuos también exhibieron una disminución de los niveles séricos de IL-2 e IL-1β, así como de los niveles de colesterol total, colesterol LDL, insulina y enzimas hepáticas12. Un ensayo clínico previo (n=37) en pacientes con psoriasis nunca tratada, ya había mostrado una significativa reducción del PASI, con un 97% de los individuos alcanzando un PASI 50 y un 65% el PASI 75, solo con la instauración de un régimen alimenticio de 10 semanas, consistente en dieta cetogénica muy baja en calorías (<500 kcal/día) durante 4 semanas, seguida de dieta mediterránea hipocalórica otras 6 semanas19.

En cuanto al ayuno intermitente, en un estudio prospectivo (n=121) durante el ayuno del Ramadán del 2019, se observó una significativa disminución de la psoriasis durante el Ramadán (PASI inicial basal de 4,36± 3,22 y PASI final de 3,51±1,26)20. Previamente, otro estudio prospectivo multicéntrico (n=108) ya había descrito una reducción significativa del PASI en pacientes con psoriasis moderada-grave durante el mes de Ramadán21. Un ensayo clínico aleatorizado (n=24) comparando a las 12 semanas dieta habitual (n=12) frente a ayuno intermitente (n=12) en psoriasis, se encuentra pendiente de publicación de sus resultados22.

Hidradenitis supurativa

En un estudio multicéntrico prospectivo (n=55), el ayuno intermitente realizado durante el mes de Ramadán se asoció a una reducción modesta del Severity of International Hidradenitis Suppurativa Severity Score System (IHS4), desde 11,00±5,88 puntos (antes de Ramadán) a 10,15±6,45 (después de Ramadán) (p<0,0001). Además, el número de lesiones graves, como fístulas drenantes y abscesos, disminuyó en más del 70% de los individuos23. Recientemente se describió el caso de una mujer obesa de 33 años con hidradenitis genital, que tras iniciar una dieta cetogénica estricta presentó una resolución completa de su dermatosis y mantenida durante los 3 años que se mantuvo su seguimiento24.

Acné

Una reciente revisión narrativa con estudios prospectivos y retrospectivos de muestra y calidad metodológica variable (reportes de casos, series de casos, estudios de cohortes prospectivos y retrospectivos) señaló que la dieta cetogénica podría reducir el acné al disminuir la secreción de insulina, a diferencia de la dieta occidental que induce picos en los niveles de insulina8,25.

Dermatitis atópica

Un reciente ensayo unicéntrico aleatorizado (n=20) durante la pandemia por SARS-CoV-2 encontró una reducción del prurito, de la actividad de la enfermedad y calidad de vida en pacientes tratados mediante ayuno intermitente e hipnoterapia frente al grupo control a las 16 semanas26.

Dermatosis autoinflamatorias y supresión del inflamosoma NLRP3

Youm et al.27, en un estudio preclínico, reportaron que el β-hidroxibutirato, un cuerpo cetónico que circula de forma natural en el ser humano, suprime específicamente al inflamasoma NLRP3, activador de IL-1β, relacionados con múltiples dermatosis: síndrome autoinflamatorio familiar mediado por frío, síndrome de Muckle-Wells, enfermedad multisistémica de inicio neonatal/crónica infantil síndrome neurológico cutáneo-articular, hiperinmunoglobulinemia D con síndrome de fiebre periódica, síndrome periódico asociado al receptor del factor de necrosis tumoral (TRAPS), artritis idiopática juvenil, policondritis recidivante, síndrome de Schnitzler, síndrome de Sweet, enfermedad de Behçet, gota e hidradenitis supurativa. De esta forma, propusieron que la dieta cetogénica se podría emplear de forma terapéutica en estas dermatosis, aunque faltan estudios clínicos que lo corroboren27.

Dieta paleo

La dieta paleolítica o «paleo» sostiene que nuestro cuerpo no se ha adaptado exitosamente a los cambios secundarios a la adopción de la agricultura y al sedentarismo. La dieta paleo puede ser considerada una variante de dieta cetogénica: los únicos alimentos permitidos son los obtenidos de la caza y recolección como las frutas, verduras, pescado, carnes y huevos28. Estarían prohibidos los lácteos, las harinas refinadas, los cereales, las legumbres, el azúcar refinada, la comida procesada y el alcohol. Un ensayo clínico aleatorizado reciente (n=32) a 12 semanas demostró su beneficio en incrementar la sensibilidad a la insulina, disminuir los lípidos plasmáticos y bajar de peso, pudiendo ser utilizada como parte del tratamiento de enfermedades asociadas a trastornos metabólicos y a obesidad29. Además, un estudio transversal (n=435) iraní la ha asociado a menores niveles de depresión, ansiedad y estrés30. No hemos encontrado estudios que demuestren su utilidad en enfermedades dermatológicas.

Dieta mediterránea

La dieta mediterránea se caracteriza por la ingesta de polifenoles provenientes de alimentos saludables como son las frutas y verduras, legumbres, aceite de oliva, granos, semillas y pescado, con una reducida cantidad de grasas animales. Los polifenoles tienen un potente efecto antiinflamatorio y antioxidante. La adherencia a la dieta mediterránea ha demostrado disminuir los eventos cardiovasculares en estudios prospectivos a largo plazo9 y ser un adyuvante valioso en el manejo de múltiples enfermedades inflamatorias crónicas31. Además, en estudios transversales recientes, se ha asociado a un mayor bienestar (well-being)32 y a menores niveles de depresión y ansiedad30.

Dieta mediterránea y dermatosis (tabla 5)Psoriasis

Tabla 5.

Estudios sobre el impacto de la dieta mediterránea en diversas dermatosis

Dermatosis  Autor, año  Tipo de estudio  Intervención  Hallazgos 
Psoriasis  Caso et al., 202035  Observacional multicéntrico transversal  211  Dieta mediterránea en pacientes con artritis psoriásica  Reducción de la actividad de artropatía psoriásica frente a las que no lo seguían, medido por escalas objetivas 
  Molina-Leyva et al., 201937  Observacional transversal  89  En pacientes con psoriasis y tratamiento sistémico, se evaluó el efecto de la dieta mediterránea  Menor PASI y menores niveles de PCR en pacientes con mayor adherencia a dieta mediterránea 
  Korovesi et al., 201938  Observacional transversal  138  Comparativo con 69 pacientes con psoriasis sin tratamientos previos y 69 pacientes controles sanos  Menor adherencia a dieta mediterránea en pacientes con psoriasis. Dieta mediterránea asociada a menor PASI en los pacientes con psoriasis 
  Phan et al., 201834  Observacional de cohortes  35.735 (4.414 psoriasis y resto grupo control)  Dieta mediterránea en pacientes con psoriasis frente a grupo control  Relación inversa entre la gravedad de la psoriasis y la adherencia a dieta mediterránea. Mediciones estandarizadas con escalas 
  Barrea et al., 201536  Observacional transversal  124  Comparativo con 62 pacientes con psoriasis sin tratamientos previos y 62 pacientes controles sanos para analizar el efecto de la dieta mediterránea  Menor adherencia a dieta mediterránea en pacientes con psoriasis. Dieta mediterránea asociada a menor PASI en los pacientes con psoriasis 
Hidradenitis supurativa  Weber et al., 202243  Revisión sistemática  15 estudios (2.221 pacientes)  Revisión sistemática de efectos de diferentes dietas y ejercicio físico en hidradenitis supurativa  Cierta evidencia de mejoría de parámetros de hidradenitis supurativa con dieta mediterránea. Escasa evidencia. No mejoría con ejercicio físico 
  Lorite-Fuentes et al., 202239  Transversal unicéntrico  221  Estudio transversal unicéntrico para evaluar los hábitos alimentarios y el ejercicio físico en una cohorte de pacientes con hidradenitis supurativa  Una mayor adherencia a una dieta mediterránea, con enfoque en aceite de oliva como fuente grasa, podría estar relacionada con una menor gravedad de la hidradenitis supurativa, sobre todo si asocia actividad física moderada 
  Velluzzi et al., 202144  Transversal unicéntrico  35  Estudio transversal unicéntrico para evaluar los hábitos alimentarios y el ejercicio físico en una cohorte de pacientes con hidradenitis supurativa  Menor adherencia a dieta mediterránea en pacientes con hidradenitis supurativa respecto a la población general 
  Barrea et al., 201842  Transversal, casos y controles, observacional  82  Estudio transversal unicéntrico para evaluar los hábitos alimentarios y el ejercicio físico en una cohorte de pacientes con hidradenitis supurativa  La dieta mediterránea tiene efectos potencialmente antiinflamatorios en pacientes con hidradenitis supurativa y mejoraría su respuesta clínica. Estas mediciones se realizaron mediante encuestas con escalas (HSS4, Sartorius) y análisis sanguíneos 
  Ah-Thiane et al., 202241  Estudio prospectivo de casos y controles  89  40 pacientes con acné facial y 40 controles a los que se les entrevistó sobre hábitos dietéticos  Menor adherencia a dieta mediterránea en pacientes con acné 
  Bertolani et al., 202140  Ensayo clínico no aleatorizado  35  Comparación de niveles de IGF-1 en pacientes con dieta vs. dieta occidental vs. grupo control con y sin acné  Niveles de IGF-1 superiores en pacientes controles y con dieta occidental frente a pacientes con dieta mediterránea 
Acné  Penso et al., 201845  Estudio prospectivo de cohortes  24.452  Estudio de seguimiento donde se realizó un seguimiento de una cohorte francesa y se cuestionó en 3 ocasiones sobre dieta mediterránea y acné  El consumo de leche, bebidas azucaradas y productos grasos y azucarados parecía estar asociado con el acné actual en adultos. Empleo de medidas subjetivas 
  Barrea et al., 202146  Estudio transversal de casos y controles  102  51 pacientes con acné y 51 controles a los que se les entrevistó sobre hábitos dietéticos  Menor adherencia a dieta mediterránea en pacientes con acné. Necesidad de cooperación entre dermatólogos y nutricionistas en el tratamiento del acné 
  Srkoza et al., 201247  Estudio prospectivo de casos y controles  293  93 casos donde se aplicó dieta mediterránea y 200 controles donde en pacientes con acné facial  Menor severidad de acné en pacientes con dieta mediterránea. Empleo de medidas subjetivas 
Urticaria crónica espontánea  Ayvaz et al., 202150  Estudio transversal de casos y controles  200  100 pacientes con urticaria crónica espontánea y 100 controles sanos a los que se les entrevistó sobre hábitos dietéticos  Se encontró un nivel menor de actividad de urticaria medido por UAS 7 en el grupo con dieta mediterránea 
Dermatitis atópica  Antonogeorgos et al., 202248  Estudio transversal multicéntrico  1.934  1.934 adolescentes cuestionados acerca de dieta mediterránea y estigmas de atopia  Se encontró a la dieta mediterránea como factor protector para el desarrollo de dermatitis atópica, asma y rinitis alérgica. Empleo de medidas subjetivas y objetivas 
  Bédard et al., 202049  Estudio prospectivo multicéntrico  8.907  Seguimiento de embarazadas con y sin dieta de mediterránea durante el embarazo para analizar la tasa de estigmas atópicos en sus hijos  La dieta mediterránea materna puede constituir un factor protector de la vía aérea en el neonato, pero no reduce el riesgo de asma u otros estigmas atópicos. Estudio prospectivo con adecuada calidad metodológica (definición expresa de criterios de inclusión y exclusión, muestra amplia, seguimiento estrecho) 
Alopecia  Pham et al., 202051  Revisión narrativa de la literatura  24 artículos con 1.787 pacientes  Revisión de la literatura sobre el papel de la dieta mediterránea y otras dietas en la evolución de alopecias cicatriciales y no cicatriciales  La dieta mediterránea y la dieta alta en proteínas podría ser un tratamiento complementario efectivo en alopecias no cicatriciales. Inclusión de estudios con evidencia y sin evidencia científica 
Cáncer cutáneo  Malagoli et al., 201957  Estudio transversal de casos y controles  1.099  380 pacientes con melanoma y 719 controles a los que se cuestionó sobre hábitos alimentarios  Asociación de melanoma de forma directa con grasas saturadas y azúcares refinados e inversa con la dieta mediterránea. Estudio prospectivo con muestra amplia, definición expresa de criterios de inclusión, exclusión y medición objetiva de variables 
  Mahamat-Saleh et al., 201956  Estudio prospectivo nacional  98.995  Estudio nacional de registro de cáncer cutáneo en mujeres de Francia  Reducción de riesgo de carcinoma basocelular y melanoma (no de escamoso cutáneo) en pacientes tratadas mediante dieta mediterránea. Estudio prospectivo con muestra amplia 
  Fortes et al., 200858  Estudio retrospectivo de casos y controles  609  304 pacientes con melanoma y 305 controles interrogados por hábitos alimentarios  Se encontró una asociación significativa entre ciertos alimentos (pescados azules, frutas y verduras, entre otros) y un menor riesgo de melanoma. Calidad metodológica escasa (estudio retrospectivo, antiguo y con criterios de inclusión y exclusión poco definidos) 

IGF-1: factor de crecimiento similar a insulina 1; IL: interleucina; PASI: índice de la severidad del área de psoriasis; PCR: proteína C reactiva; UAS 7: Urticaria Activity Score 7.

Una revisión narrativa reciente sugirió una asociación entre la dieta y la actividad de la psoriasis33. En un estudio de cohorte francés, un cuestionario aplicado a 35.735 pacientes con psoriasis reveló una baja adherencia a la dieta mediterránea en estos individuos34. Un estudio multicéntrico transversal reciente (n=211) encontró una asociación inversa entre seguir la dieta mediterránea y la actividad de la artritis psoriásica medida a través del Disease Activity index for PSoriatic Arthritis (DAPSA)35. Otro estudio transversal comparativo (n=124) en pacientes con psoriasis con dieta mediterránea (n=62) frente a los que no la practicaban mediterránea (n=62) reveló que un mayor consumo de aceite de oliva virgen extra estaba relacionado con una menor severidad de la psoriasis, tanto en términos de PASI como de actividad inflamatoria en las analíticas sanguíneas. Esto se atribuyó al oleocantal, un compuesto fenólico de potente actividad antiinflamatoria36. Otros estudios que avalan los beneficios de la dieta mediterránea en el tratamiento de la psoriasis se encuentran en la tabla 537,38.

Hidradenitis supurativa

En un estudio observacional (n=221) unicéntrico con pacientes con hidradenitis supurativa, la adherencia a la dieta mediterránea se relacionó con una menor actividad de la enfermedad y menores estadios de Hurley (autorreportado) y del IHS4. El uso de aceite de oliva virgen extra fue el factor de la dieta que se asoció más fuertemente a una menor actividad de la hidrosadenitis39. Estudios previos ya habían mostrado una asociación inversa entre adherencia a la dieta mediterránea y el índice de Sartorius40,41. Un estudio transversal unicéntrico (n=82) reveló que la dieta mediterránea asociada a actividad física moderada se asoció a mejores resultados en hidradenitis supurativa42. Otros estudios sobre el papel de la dieta mediterránea en la hidradenitis supurativa se reflejan en la tabla 543,44.

Acné

La asociación del acné con la ingesta de lácteos, alimentos ricos en azúcares, bebidas azucaradas y otros alimentos de alto índice glicémico ya ha sido descrita en múltiples trabajos, entre ellos cohortes de seguimiento con >24.000 pacientes45. Un reciente estudio francés de casos y controles (n=90) reveló una asociación lineal y correlación negativa entre la adherencia a la dieta mediterránea y la gravedad del acné. Es decir, una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asoció a menores posibilidades de presentar un acné grave41. Un estudio transversal previo (n=35) había hipotetizado una asociación entre la dieta mediterránea y niveles menores del factor de crecimiento similar a la insulina 140, agente implicado en la fisiopatología del acné. Otros estudios que evalúan el papel de la dieta mediterránea en el acné se encuentran en la tabla 5.46,47.

Dermatitis atópica

En una gran serie nacional multicéntrica (n=1.934), se ha descrito una relación entre la dieta mediterránea y menor desarrollo de dermatitis atópica, rinitis alérgica y asma48. Sin embargo, este hecho no se pudo demostrar en un estudio observacional prospectivo (n=8.907), donde no se pudo afirmar que la dieta mediterránea en la mujer gestante constituya un factor protector para la aparición de dermatitis atópica en la infancia49.

Urticaria crónica espontánea

Un estudio transversal (n=200) reportó un menor nivel de actividad en urticaria crónica espontánea en pacientes que seguían la dieta mediterránea50. Este hecho no ha podido ser comprobado en series posteriores.

Alopecia

Una revisión narrativa de la literatura reciente (24 artículos, con 1.787 pacientes incluidos) sugirió que la dieta mediterránea y la dieta alta en proteínas podría ser un tratamiento complementario efectivo en alopecias no cicatriciales51.

Neoplasias cutáneas

Un reciente estudio prospectivo multicéntrico (n=91) en pacientes con melanoma avanzado que iniciaban inmunoterapia con inhibidores de puntos de control (checkpoint inhibitors) describió una asociación positiva entre seguir una dieta mediterránea y la respuesta global y la supervivencia libre de progresión a los 12 meses, además de menos efectos adversos52. Se postula que la dieta mediterránea incrementaría las bacterias productoras de ácidos grados de cadena corta y mayores concentraciones de estos ácidos en la materia fecal se han relacionado con mejores respuestas a la inmunoterapia53.

Varios estudios de casos y controles que incluían datos preclínicos y clínicos sugieren que la dieta mediterránea se asocia a un menor riesgo de carcinoma basocelular, principalmente debido a la alta ingesta de frutas ricas en polifenoles. Los polifenoles naturales protegerían contra la inflamación inducida por la radiación, el estrés oxidativo, el daño del ADN y la inmunosupresión54,55.

Un estudio transversal con más de 90.000 mujeres en Francia registradas entre 1993 y 2008 reveló que la dieta mediterránea se asociaba a menor riesgo de carcinoma basocelular y melanoma, no así de carcinoma escamoso56. Otros estudios sobre la relación entre cáncer cutáneo y dieta mediterránea se encuentran en la tabla 557,58.

Dieta libre de gluten

El gluten es una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno. La sensibilidad al gluten induce una respuesta inmunológica anormal en determinados individuos y desencadena la enfermedad celíaca, causando atrofia intestinal y alteración de la absorción de nutrientes. A nivel cutáneo puede desencadenar dermatitis herpetiforme59. La prevalencia global de enfermedad celíaca es de aproximadamente el 1%60.

En los últimos años, se ha popularizado la adhesión a una dieta sin gluten para el tratamiento de diversas enfermedades crónicas. En la mayoría de los casos, la evidencia es limitada y controvertida. En un reciente estudio transversal unicéntrico en pacientes con psoriasis (n=1.621), el 5% había iniciado por cuenta propia una dieta sin gluten para el control de la psoriasis61. Similares resultados se observaron en un estudio con 1.571 pacientes con acné62. Una reciente revisión narrativa de la literatura (con 49 estudios y>1.000 pacientes) sugiere que existiría una asociación entre la sensibilidad al gluten y diversas dermatosis, como la psoriasis, la pustulosis palmoplantar y la estomatitis aftosa, y que estas se podrían beneficiar de dietas libres de gluten en pacientes con sensibilidad al gluten demostrada. Sin embargo, estos autores no recomiendan el cribado sistemático de sensibilidad al gluten en estos individuos, aunque podría considerarse en casos seleccionados y refractarios a tratamientos convencionales. En la misma revisión, se proponen otras dermatosis que podrían beneficiarse por encontrarse una asociación con el gluten, entre ellas, la dermatomiositis, alopecia areata, urticaria, la enfermedad ampollosa IgA lineal, el lupus eritematoso o el vitíligo59. Sobre este último, ambas enfermedades son trastornos mediados principalmente por células T e IL-2, IL-6, IL-17 e IL-2160. En un estudio prospectivo unicéntrico con 174 pacientes con vitíligo, 5de ellos (2,8%) fueron diagnosticados de enfermedad celíaca, una prevalencia más elevada que en la población general63.

Con relación a la psoriasis, un estudio prospectivo unicéntrico del año 2000 demostró una mejoría en las lesiones de psoriasis en pacientes con celiaquía y anticuerpos antigliadina positivos a los 3 meses de seguimiento64. Estos resultados han sido apoyados por un metaanálisis reciente (con 18 estudios y>1.000 pacientes), donde se ha demostrado una asociación positiva entre celiaquía y psoriasis, lo que se explicaría por un nexo inflamatorio común65.

Dieta vegana

La dieta vegana es una dieta vegetariana estricta, que evita la ingesta de carnes, pero también de alimentos procedentes de animales como los lácteos, huevos, miel y gelatinas. Las dietas veganas estrictas pueden ocasionar una serie de carencias nutricionales, incluido el déficit de hierro y de vitaminas del complejo B66, y se han descrito múltiples casos de pelagra en estos individuos67. Es recomendable en individuos veganos considerar la suplementación de vitaminas del complejo B68. Múltiples estudios han asociado a esta dieta con trastornos depresivos. Dos recientes revisiones sistemáticas han mostrado resultados distintos: la primera encontró un mayor riesgo de depresión y ansiedad con esta dieta69. Sin embargo, la segunda no logró demostrar una clara asociación entre depresión y dieta vegana70.

Pese a la escasa evidencia y a la controversia existente sobre esta dieta, el consumo balanceado de vegetales y legumbres se postula como una herramienta utilidad en el manejo de diversas dermatosis como el acné, la psoriasis y la dermatitis atópica68. Una encuesta nacional con más de 1.000 pacientes reportó globalmente menos lesiones cutáneas y de menor grado en pacientes con psoriasis tratados mediante dietas veganas frente aquellos que no71. Sin embargo, un estudio prospectivo unicéntrico (n=60) describió mayores efectos adversos y una curación retardada en pacientes veganos tratados mediante terapia fotodinámica como tratamiento de queratosis actínicas, frente a individuos omnívoros72. Asimismo, la curación de heridas posquirúrgicas tras la exéresis de tumores cutáneos puede ser peor en pacientes veganos, con mayores tasas de dehiscencia, mayor frecuencia de cicatrices atróficas y peor aspecto general de la cicatriz. Este hecho ha sido demostrado en un estudio prospectivo (n=42) comparativo entre pacientes veganos y no veganos a los 6 meses poscirugía66. En cuanto a la respuesta a la radiofrecuencia fraccionada como tratamiento antienvejecimiento, en un estudio prospectivo comparativo (n=60) los veganos presentaron peores respuestas a mediano y largo plazo que los omnívoros73. Además, se ha reportado que los pacientes veganos podrían tener un alto consumo de furocumarinas y presentar una mayor proporción de efectos adversos con la fototerapia UVB frente a vegetarianos u omnívoros, sugiriendo que los protocolos de fototerapia se deberían adaptar en estos casos74.

Discusión

A pesar de la revolución terapéutica que han representado los fármacos biológicos y moléculas dirigidas en Dermatología, es fundamental tratar factores modificables como la dieta y el dermatólogo puede ser crucial en recomendar intervenciones en este sentido. Es frecuente en la consulta médica encontrar pacientes que siguen dietas populares como la dieta cetogénica, el ayuno intermitente, la dieta vegana, sin gluten o la dieta «paleo», o que preguntan por el beneficio de seguir estos regímenes alimenticios en el manejo de enfermedades dermatológicas. La dieta mediterránea, la dieta cetogénica y el ayuno intermitente son las que presentan un mayor nivel de evidencia en el manejo de enfermedades inflamatorias crónicas, incluidas las cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas, así como de dermatosis inflamatorias. La dieta cetogénica y el ayuno intermitente se han asociado a menor actividad cutánea y articular en psoriasis, así como mejor control de la enfermedad en hidradenitis supurativa o incluso otras entidades como el acné o la dermatitis atópica. Por su parte, la dieta mediterránea igualmente se ha relacionado con mejor evolución en pacientes con psoriasis, hidradenitis supurativa, acné, eccema atópico, urticaria crónica espontánea, alopecia e, incluso, cáncer cutáneo. Además, la dieta mediterránea es uno de los regímenes más sostenibles, ecológicamente hablando75. Sin embargo, la mayoría de los estudios realizados con estas dietas en Dermatología son retrospectivos o estudios de casos y controles, o presentan evidentes sesgos metodológicos que dificultan la generalización de estos hallazgos.

En cuanto a la dieta sin gluten, pese a que podría existir una asociación entre la sensibilidad al gluten y ciertas dermatosis, no es recomendable indicarla empíricamente, ni el cribado masivo de sensibilidad al gluten59. Así también, dietas muy restrictivas como la vegana pueden retardar la cicatrización de heridas e inducir una serie de efectos adversos tras procedimientos dermatológicos72-74.

Limitaciones

El presente artículo está limitado por ser una revisión narrativa y no sistemática de la literatura. Igualmente, gran parte de los estudios incluidos presentan una baja calidad metodológica, siendo muchos de muestra escasa, sin definición clara de los criterios de inclusión y retrospectivos. Ambos factores dificultan la generalización de los hallazgos informados y sus conclusiones.

Conclusiones

Múltiples dietas se han popularizado en los últimos años. La dieta mediterránea, la dieta cetogénica y el ayuno intermitente podrían constituir una herramienta terapéutica adicional en el manejo de diversas dermatosis inflamatorias crónicas, o incluso podrían tener un papel en la reducción en la incidencia de tumores cutáneos malignos. Sin embargo, se requieren de mayores estudios para corroborar estos resultados y poder dar recomendaciones con mayor nivel de evidencia, y para discernir qué dieta es superior en el manejo de estas enfermedades.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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